Tras las dos guerras mundiales,
miembros del nazismo y fascismo
europeo huyeron hacia Latinoamérica.
Alemanes, italianos, croatas,
serbios, encontraron refugio en países
del sur. Amasaron buenas fortunas
como empresarios y formaron
parte de las elites militares. En Bolivia
se instalaron sobre todo en la
región oriental, donde se mezclaron
con las oligarquías locales. Apellidos
como Banzer, Hollweg, Steelzer,
Kukok, Petricievic, Marinkovic,
Matkovic, Dabdoub, Acalinovic ocupan
puestos de responsabilidad en
las grandes empresas del oriente
boliviano controladas por las multinacionales.
El grupo de descendientes
croatas es muy activo y
está tras la organización secesionista
Nación Camba, con presencia en
el Comité Cívico Pro Santa Cruz,
cuyos símbolos hacen mención a la
Media Luna croata, símbolo de la
lucha totalitarista contra los musulmanes.
Las multinacionales del
petróleo no están teniendo en cambio
escrúpulos a la hora de hacer
negocios con empresarios
de claro discurso fascista.