
La crisis global convulsiona a un mundo que asiste a los estertores del capitalismo, claman. Y lo más visto en YouTube es el último vídeo de Britney Spears... El aclamado desnudo integral de la princesa del pop adelanta al nuevo éxito de Beyoncé entre los clips más vistos en el último mes. La cosa cambia poco en la versión española. El cantante Kanye West se contonea en primer lugar, seguido de un puñado de promociones virales de una marca de coches y algunos fragmentos de teleseries juveniles. El diagnóstico no puede ser más evidente. La red social es un espacio para compartir, intercambiar y votar nuestra basura favorita. ¿No? Pues no. O no sólo eso. Entre los vídeos más vistos y más valorados empiezan a colarse expresiones populares de que la cosa no va bien: entrevistas con el ‘gurú campechano’ Leopoldo Abadía, famoso en la red por su teoría de la crisis ‘ninja’ (explicación llana del crash financiero) o las estridentes parodias sobre lo duro que es llegar a fin de mes (Quedan 15 días).
Pareciera que la web quiere hablar del mundo, pero con su propio lenguaje. El 15 de noviembre miles de personas, o sólo un puñado, o acaso diez millones, se reúnen en las principales plazas de las ciudades españolas para protestar. ¿Contra qué? “Contra la crisis”, es la respuesta internauta simplificada. En realidad, la convocatoria que circula por internet quiere canalizar la indignación popular ante las medidas de ‘rescate’ de la banca con dinero público que han propuesto los gobiernos de medio mundo en las últimas semanas. “Está claro que los grandes partidos gobiernan para la banca y que los grandes sindicatos no van a rechistar”, se lamenta el autor anónimo del correo electrónico.
¿Será que la web está articulando realmente una respuesta colectiva a la crisis del modelo neoliberal? “No tengo ni idea”, reconoce Hugo Martínez Abarca, autor en alza del blog III República, en terceraInformación. es. A las convocatorias les cuesta convocar: pasamos de pasar los ‘pásalos’. Hartos de forwards, dejamos de reenviar powerpoints moralistas y lacrimógenos. lacrimógenos.
Vale. Pero algo está pasando. “Ésta es la primera gran crisis en la que las pequeñas voces que no cuentan con financiación capitalista tienen un altavoz que antes no existía”, recuerda Martínez Abarca. Hugo recuerda las movilizaciones del 13 de marzo de 2004: “Puede que fuésemos los mismos de siempre, miembros de movimientos sociales típicos, pero aquella acción, en concreto, no habría sido posible sin las nuevas herramientas de comunicación”.
Menéame, Facebook, Tuenti… Las redes sociales más populares en España bullen de iniciativas y enlaces que tienen que ver con las crisis económica. Por el momento es un murmullo creciente y, pese a tanto link, aún inconexo. La web 2.0, o como al final se llame, aún no se ha convertido en una suerte de inteligencia colectiva con capacidad para sugerir otro paradigma político, social o económico, pero, en los últimos días, la docena de vídeos más vistos en YouTube amplifican fragmentos de la noche electoral de EE UU y la victoria de Obama. Nada ‘frívolo’ hasta el videoclip de Hillary Duff.