El FPDT se inició en el año 2001
cuando hubo un decreto expropiatorio
en San Salvador Atenco para
construir un megaproyecto aeroportuario.
Nos empezamos a manifestar.
Muchas organizaciones a
nivel nacional e internacional protestaron
también y entonces el
Gobierno no supo cómo responder.
Se echó abajo el decreto en 2002. Y
viene 2006... hay unos compañeros
en un municipio al lado de Atenco,
los floristas de Texcoco; ellos, desde
hace muchísimos años, vendían
sus flores. El presidente municipal
dijo: “Pues ya no les voy a dejar vender
porque dan mala imagen a la
zona”. Y ya después nos enteramos
de que querían poner ahí una empresa
transnacional, un [supermercado
de la cadena] Wal-Mart. El 2
de mayo de 2006 acompañamos a
los compañeros floristas a hablar
con las autoridades de Texcoco, que
dijeron: “Mañana podrán vender
flores”. El 3 de mayo se llega a la zona
donde vendían sus productos, y
pues resulta que está rodeado de
granaderos. Hubo un enfrentamiento
donde golpearon bastante a los
compañeros que iban del FPDT.
Entonces los compañeros se meten
en una casa para resguardarse y se
comunican con el pueblo [de Atenco].
Nosotros, como FPDT, lo que
hacemos es cerrar la carretera, exigimos
diálogo y que dejen a nuestros
compañeros. Por la tarde los
granaderos se meten en la casa, les
dan una paliza brutal y se los llevan
a la cárcel directamente... El 4 de
mayo los 3.500 elementos policiales,
entran [en Atenco] con consigna
de golpear a todo lo que se moviera.
Entran a casas sin orden de
aprehensión; golpean a hombres y
mujeres, los sacan, los llevan a las
camionetas y los trasladan a camiones
para llevarlos a la prisión.
El recorrido a la prisión es de dos horas y media... éste dura más de seis horas y hay abusos sexuales... De 47 compañeras que fueron capturadas, 43 fueron abusadas. Hay más de 200 detenidos; tres compañeros están en un penal de máxima seguridad. Actualmente tenemos 29 compañeros presos y siete compañeros que están escondidos”. (Mas info en nodo50.org/raz)
DIAGONAL: ¿Llegó gente de La Otra Campaña?
SAÚL y ALDO: La Otra Campaña estaba en el Distrito Federal (DF) y ahí deciden que van a ir a Atenco a crear un cerco humano para evitar que seamos agredidos. Después de la represión, La Otra Campaña organiza una marcha y llegan unas 5.000 personas. Declaran que van a seguir apoyando hasta que los compañeros sean liberados.
D.: ¿Cómo está hoy el pueblo de Atenco? ¿Cómo se vive?
S. y A.: Después de la represión el pueblo se quedó en un temor absoluto de todo. Hay una constante presencia policíaca. Todos los días, enfrente del pueblo hay seis o siete patrullas. Estamos con más coraje también y seguimos adelante. No nos vamos a callar, seguimos diciendo que hubo violaciones de Derechos Humanos, abusos sexuales y no ha habido todavía un castigo para nadie. Sabemos que los culpables son Peña Nieto [gobernador del Estado de México] y Fox [anterior presidente de México] principalmente, como responsables de los mandos policíacos y de todo lo que hicieron, porque todo eso no se puede mover sin su autorización, lo sabemos perfectamente.
D.: ¿Cómo se sintió la entrada del nuevo presidente?
S. y A.: Nosotros, como FPDT, no tenemos nada que ver con partidos ni con instituciones... El problema actual se inició en Texcoco, gobernado por el PRD, el gobernador del Estado de México es del PRI y el presidente del PAN, o sea que los tres partidos se unieron para orquestar toda la movilización que organizaron contra nosotros.
D.: ¿Qué significa “la tierra no se vende, se ama y se defiende”?
S. y A.: Si hubiesen hecho el proyecto del aeropuerto hubiera desaparecido el pueblo, el tejido social, toda la cultura... Atenco es un pueblo que viene desde la época precolombina. Dijimos “Nosotros no podemos vender la tierra, porque la tierra no nos pertenece, nosotros le pertenecemos a la tierra”. Y decíamos “Todo lo verde que se ve ahorita lo van a tapizar de cemento, entonces ¿qué va a pasar?”.
¿Cómo es la participación de las mujeres?
SAÚL Y ALDO: Son las mujeres las que retoman la organización del FPDT que es un 30% de hombres y casi un 70% de mujeres las que están participando. Cuando íbamos a una manifestación, una protesta, estaban hasta el frente, gritando y presionando, y aunque uno le dijera “doña... hágase tantito para atrás, es que mire... le van a pegar”... “hazte tú si quieres, a mí déjame”, o sea, algo que tú decías, bueno, cómo voy a permitir que las mujeres estén al frente, ya por el modo propio, por orgullo, por lo que quieras y entonces vas y te pones junto, tampoco delante porque no te dejaban. Después de que surge la represión, se nota claramente cómo los policías toman a las mujeres como botín de guerra, como un trofeo, las lastiman... pero vemos precisamente que es porque fueron muy destacadas en las protestas y en las luchas, entonces lo que quieren ellos es dar un ejemplo para que las mujeres se callen y se vayan a su casa nuevamente.