Más de cien concentraciones recuerdan a Carlos y denuncian la impunidad de las agresiones fascistas, así como la complicidad de las instituciones.
El 11 de noviembre, Carlos Palomino era asesinado por un militar ultraderechista en las inmediaciones de un acto xenófobo del partido fascista Democracia Nacional. El asesinato ha sido tildado de “reyerta entre bandas” por los medios de comunicación, en un intento de equiparar fascismo y antifascismo. No obstante, el debate social sobre el repunte de las agresiones nazis y la impunidad de los partidos que las amparan ha vuelto a abrirse. Analizamos el entramado ultra y las acciones de repulsa al asesinato de Carlos.