La situación de la
educación especial
(idiomas,
artes y para personas
adultas)
está marcada por
la falta de plazas
y la gestión privada.
Por las cientos
de academias
que existen en la
Comunidad de
Madrid sólo hay
30 escuelas de
idiomas en las
que cada año faltan
plazas. Además,
suelen marginar
idiomas
como el portugués,
catalán,
árabe, o chino.
La situación precaria
se extiende
a otros sectores
como las escuelas
municipales
de música, cuyo
profesorado está
subcontratado (el
curso pasado llegaron
a la huelga,
ver DIAGONAL
nº 31). La educación
de personas
adultas también
recae en pleno
en la empresa
privada.