
Miguel Ángel Barreno, ecuatoriano, residente en España desde hace más de 7 años, trabajador en jornada nocturna, habitante del barrio del Pozo del Tío Raimundo, planificó que en sus vacaciones familiares visitaría Roma. Su único inconveniente es que tiene el pasaporte a cinco días de caducarse. El 10 de julio se acercó muy por la noche a su consulado para lograr un puesto en la fila y así ser atendido, pero no contó con la asombrosa respuesta que le hizo un funcionario de su consulado alrededor de las doce del mediodía, después de haber pasado toda la noche en espera, y lograr un turno para ser atendido: “no podemos tramitarte el pasaporte, ven cuando cumplas años”. No podrá viajar, su billete de avión tiene fecha para tres días antes de que se caduque su pasaporte y sin este documento no hay viaje.
Ventanilla negra
Pero según declaraciones de varias personas agolpadas a las afueras del consulado, las mismas que no desean identificarse por temor a represalias, puede ser una trampa de los trabajadores de la administración para “obligarnos a pedir los servicios de los tramitadores, personas que se encargan de pedirte hasta tres veces más del valor normal del documento, recordemos que un pasaporte ecuatoriano está valorado en 99,00 euros, y que te lo hacen en cuestión de minutos”. El rumor sobre la existencia de tramitadores trabajando a las afueras del consulado ecuatoriano en suelo español y que mantienen nexos con los funcionarios de dicho consulado es cada vez más frecuente entre la comunidad ecuatoriana.
Existen muchas más denuncias de quejas y malos tratos contra el consulado ecuatoriano. En unas declaraciones al diario Latino, Martha Simbaña, residente en Madrid, expresaba su malestar: “Es la cuarta vez que vengo a por el pasaporte. Los turnos se acaban rápido. En mi trabajo no me quieren dar más permiso”.
Producto de todo este malestar, el pasado 15 de junio, un reducido grupo de ecuatorianos (entre ellas tres mujeres, Martha Carrasco, Maria José Freire y Gabriela Padilla) exigieron ser atendidos, protagonizando una protesta en el consulado. Fueron desalojados con violencia y varias personas resultaron heridas por miembros de la brigada antidisturbios de la Policía Nacional.
Como consecuencia de ese acto de violencia y vulneración de los derechos humanos que se vivió dentro del consulado se ha creado un frente de lucha llamado “Plataforma por la Dignidad del Pueblo Ecuatoriano y en Contra del Maltrato Consular”, quienes están llevando a cabo la petición de destitución del cónsul ecuatoriano Santiago Martines y la reorganización completa de este consulado. Esta plataforma también afirma que tiene ya más de 1.500 firmas que respaldan estos cambios y que han presentado una querella contra varios miembros de la Policía Nacional. Asimismo ha presentado varias cartas de denuncias a las autoridades pertinentes en España como la Delegación del Gobierno -había concertada una entrevista con la sub-delegada de Gobierno Pilar Gallego para el pasado 18 de julio-, al Defensor del Pueblo, y han llevado a cabo ya varias concentraciones pacíficas pidiendo explicaciones y responsabilidades de lo sucedido el 15 de junio, que para los ecuatorianos, es la mañana trágica.
“Esta lucha no va a parar hasta que recibamos un trato digno en nuestro consulado y la eliminación de toda la corrupción, prepotencia, ineficacia y autoritarismo que dentro de estas oficinas se desarrolla”, declara Isidro, miembro de la plataforma.