
FERNANDO FIGUEROA SAAVEDRA
Que el graffiti es una realidad artística que nos rodea es una evidencia; que hay pocos libros que reflexionen sobre sus orígenes, desarrollos, contradicciones, escuelas y proyecciones es un hecho. El autor, doctor en Historia del Arte, nos presenta un estudio muy completo sobre un fenómeno en constante evolución. Con rigor y datos, aportando útiles para el acercamiento a una cultura con muchas y muy diferentes señas de identidad, ya sea en Europa como en los EE UU. Interesante la reflexión sobre la calle como espacio extraoficial de comunicación. Y la voluntad de definir lo que es este mundillo.
Un libro útil para los neófitos, para aquellos que no se hayan parado a pensar cómo surgió un arte que inunda todas y cada una de las ciudades del mundo globalizado actual. Para la gente que vive inmersa en esta cultura atrapante y adictiva, como el olor de los aerosoles, una herramienta de consulta y documentación. Quizás, a veces, demasiado académica, pero tal vez esto no sea un gran desacierto. Se agradecen las fotos de algunas obras, aunque al ser en blanco y negro pierden parte de la riqueza.
Tras la recomendable lectura del libro, la siguiente acción es aplastar la boquilla de un espray: hay muchos muros donde plasmar arte y denuncia, los de la universidad y sus aulas son los más grises.